REFRANES DE CANTABRIA

Monday, December 12, 2005

Los Refranes de Cantabria


REFRANES DE CANTABRIA
Según González Echegaray y Díaz Gómez: “aunque en Cantabria son conocidos y empleados los refranes comunes a toda España, existe una gran riqueza regional, de manera que la sabiduría popular se plasma con más o menos originalidad e ingenio en estas bellas composiciones”.
Los mismos autores dividen los refranes de Cantabria en cuatro tipos: marineros, morales, metereológicos y relacionados con el campo. En los diferentes refraneros que he visto, se aprecia que en función de la zona en que se haya hecho la recogida de información, predominan de uno u otro tipo. Así en “Tradición oral en la Cantabria rural: Valderredible y Liébana” hay muy pocos refranes marineros debido a que estas zonas no son costeras”. Sin embargo, en “Millar y medio de refranes para Cantabria” los temas son bastantes más puesto que abarca toda Cantabria:
Del campo y sus labores:
o Agrarios: “En enero planté ajero, a finales que no a primeros”
o Ganadería: “El pastor ruin, por no dar un paso tienen que dar mil”
Matanza o matacíu: “Por San Martín escoge el más gordo y deja el más ruín”.





Otros animales: “El jabalí embardaú, esta medio cazaú”.
La leche y sus derivados. La crianza materna: “Quesu mantecosu y ciegu, cátale que es pasiegu”. (Pas).
El bosque y las maderas: “Palo de acebo, mientras dure no hay miedo”. (Aunque recogido en Soba, se refiere al palo pasiego).
Aves: “El agua que cae en una semana se la bebe el cuco en una mañana”.
El tiempo: estos se dividen en geográficos (los que citan lugares concretos) y los generales (para toda la región).
o Geográficos: “Cuando cabarga tiene montera, llueve aunque Dios no quiera”.
o Generales: “Nordeste duro, vendaval seguro”.
Supersticiones: “Cuando miaga la miagona (lechuza), la bruja coge la escoba”.
Oficios: “Poco gana el que hila, pero menos el que mira”.
Regocijos, fiestas, etc.: “Si vas a la romería vete en buena compañía; ni moza temprana ni vieja pasada”.
Amores y casamientos: “Acuérdate nuera de que serás suegra”.
Alimentación: “En casa del rico el vinagre se vuelve vino”.
Pesca y mar: “Por mal que te vaya no comas raya”
Refranes sobre temas variados: “El humo va a los hermosos, a los cerdos y a los perezosos”. (Soba).
Geográficos “de mala vecindad”. “Pasiegos y perros de caza, cuanto menos en casa”.

En este refranero, encontramos que junto a cada refrán puede haber bien una breve explicación del mismo (cuando el autor lo ha considerado necesario), bien la zona o pueblo a la que pertenece (cuando el autor lo sabe).
Lo que no he encontrado es un refranero que clasifique los refranes según su lugar de origen. Imagino que se deba a que muchos de ellos son compartidos y por ello es más sencillo clasificarlos según su temática.

Para ver un refranero cantabro ir a: http://personales.mundivia.es/llera/habla.htm#refran

Origen y Fuente del Refranero

ORIGEN Y FUENTES DE LOS REFRANEROS.

Como ya he dicho el anonimato es algo inherente al refrán. Esto hace muy complicado buscar el origen de cada uno de ellos y tratar de averiguar quien fue el primero en usarlo. Por otra parte la transmisión oral, que solo tardíamente halla acogida en la literatura escrita, contribuye a agravar dicha dificultad.
Se puede afirmar que la existencia del refranero es tan antigua como nuestra identidad y que sus raíces se pierden en el punto mismo de las nuestras. En la literatura medieval, a pesar de su carácter culto, es frecuente que topemos con refranes y la primera colección que de ellos se conserva es medieval, atribuida a Santillana. También se sabe que los refranes eran de uso común entre los latinos y por todo ello se puede concluir que el uso de sentencias populares tiene su inicio en los remotos momentos de la formación de nuestra cultura occidental.

LOS REFRANES

DEFINICIÓN.

Los refranes son frases de carácter polisémico, cuyo sentido se concreta al relacionarlas con el contexto en que se inscriben. De este modo un mismo refrán puede tener significados muy diversos según el hablante o escritor que lo utilice e incluso según el momento o situación en el que se use. Como frase hecha que es debe utilizarse forzosamente sin variaciones. Su funcionamiento en el discurso es, por tanto, léxico y no sintáctico y por ello no podemos variar ni sus componentes ni el orden en que aparecen.
La base polisémica del refrán es de carácter abstracto; no se trata de que a cada uno de ellos le corresponda una serie de posibilidades significativas distintas y delimitadas, sino, por el contrario, de que posee una única noción significativa inconcreta y vaga que se actualiza y llena de significado en cada contexto de forma diferente.
La Real Academia Española lo define como “Dicho agudo sentencioso de uso común”
Julio casares en su Diccionario Ideológico de la Lengua Española lo define más concretamente como “dicho sentencioso de uso común”.

Así con la palabra “sentencioso” definen el carácter de estos dichos, aunque según algunos autores habría que añadir a esta definición “de origen anónimo”, para que estuviera completa.
A lo largo de la historia han sido muchos los vocablos que han funcionado como sinónimos de refrán, encontramos:
· Adagio
· Proverbio
· Dicho
· Evangelios chicos
· Evangelios abreviados
· Paremia
· Retraer
· Palabra
· Verbo
· Ensiemplo
· Castigo
· Castigamiento,etc

v Etimológicamente procede de la voz del occitano antiguo refrán, que significa estribillo, igual que “refrain” en francés actual y que “refrán” en castellano medieval.
Esta denominación se extendió a todos sus componentes por varios motivos:
v En nuestro refranero es muy habitual que sus proverbios tengan forma de pareado asonante.
v Los estribillos de las composiciones medievales eran frecuentemente refranes.
v La costumbre de los hablantes de apoyar sus razonamientos en ellos.

Semejante a los refranes son:

Los axiomas: verdades tan evidentes que no necesitan demostración. (Dos puntos determinan una sola recta).
Los aforismos: sentencias breves o doctrinales que se proponen como máximas en algunas ciencias.
Los apotegmas: dichos breves y sentenciosos que se hicieron célebres por la persona que los expresó.
Las máximas: reglas o sentencias admitidas generalmente en una disciplina o ciencia.
Moralejas: enseñanzas morales que se deducen de un cuento o fábula, etc.
Los refranes, en general, se diferencian de estas otras formulas por:
Ø el carácter culto y académico de estas.
Ø Ser conocido el autor
Ø Cualquier condición que rompa con el anonimato y tradicionalismo popular

Pervivencia del Refranero


PERVIVENCIA DEL REFRANERO

Su larga historia es indicadora del estado de buena salud del refranero. En la actualidad, como ya he explicado, existe la creencia por parte de algunos sectores, de que el fin del refranero está próximo como consecuencia de la desaparición del mundo rural. Pero no todos los estudiosos etnógrafos comparten este pensamiento. Así, hay otra corriente que opina que los cambios son algo consustancial al refranero, el cual, como organismo vivo que es, ha visto desaparecer a lo largo de su andadura numerosísimas formas al tiempo que incorporaba otras nuevas. Efectivamente hoy han entrado en crisis numerosísimos refranes viejos por causa de las peculiaridades de la vida moderna, pero, precisamente basados en ella misma, surgen nuevas frases hechas y proverbios actuales que desaparecerán en el futuro para dejar paso a los que hayan de llegar. Los medios de comunicación social, y en especial la televisión, son puestos como ejemplares verdugos que estandarizan la lengua y acaban con el peculiar modo pareomológico de hablar de nuestros pueblos; sin embargo, debemos reflexionar sobre el hecho de que de ellos mismos (especialmente del lenguaje publicitario) nacen diariamente nuevos usos populares que generan las formas proverbiales de nuestros días. Los refranes no se acaban sino, sino que varían sus formas igual que lo hace la lengua española en que se inscriben. Cuando esto no ocurra, será el momento en que deberemos alarmarnos, porque entonces nos hallaremos ante una lengua, un refranero y una cultura, muertos.

Tradición Oral


Hace un siglo, cuando no había apenas televisiones ni radios, el sistema de comunicación más común para los hombres (sobre todo en el ámbito rural) era la conversación. Esto implicaba un mayor contacto y unión entre las personas, y por ello las tradiciones se difundían ampliamente y marcaban la personalidad de las gentes.
El proceso de industrialización tuvo como inmediata consecuencia la emigración de los jóvenes a las ciudades y el consecuente abandono de aldeas y pueblos. Esto produjo una fractura generacional entre padres e hijos y sobretodo entre nietos y abuelos (poseedores de la sabiduría). Como consecuencia el folklore popular se está perdiendo sin remedio.
Son varias las causas:
Ø En relación con los abuelos:
o Cuando los abuelos viven en el pueblo y los nietos en la ciudad, tan solo los ven en vacaciones o con suerte algún fin de semana, esto limita mucho la comunicación entre ellos.
o Cuando los abuelos deciden trasladarse también a la ciudad: en ocasiones los mayores también deciden el cambio del pueblo por la ciudad. Esto podría parecer beneficioso para la comunicación abuelo –nieto, pero no lo es tanto. En el pueblo es común que convivan en una misma casa varias generaciones, con lo que la comunicación es muy directa y frecuente, pero en las ciudades la mayoría de los pisos no tienen más que tres o dos habitaciones, con lo que es imposible que más de dos generaciones convivan en un mismo hogar.
Ø En relación con los padres:
o La actividad dentro y fuera de casa: en el campo es común que los hijos ayuden a sus padres y abuelos en las tareas. El realizar tareas en común refuerza las relaciones entre ellos porque permite u mayor y más estrecho contacto. Durante los descansos era frecuente que los mayores contaran a los más jóvenes historias, cantaran,… pero en las ciudades todo es muy diferente. El padre trabaja, pero no es un trabajador por cuenta propia, es un asalariado que vende su fuerza de trabajo. Por ello está sujeto a unas condiciones (horario, productividad, rendimiento…). El hijo no puede ver al padre en el trabajo, ya que sería un retraso para él, además tiene que ir a la escuela, para poder ascender en a escala social y ser “mejor que su padre”. Así pues el tiempo que van a poder compartir es muy poco y condicionado por el desarrollo de los medios de comunicación.
o Los medios de comunicación: antes de la socialización de los medios tecnológicos, el único entretenimiento que la familia tenía era la conversación. Hoy el padre y la madre llegan cansados del trabajo y se encuentran a sus hijos viendo la televisión. Esta les cuenta historias mucho más fantasiosas y por tanto divertidas y además les proporcionan imágenes lo cual reduce mucho el esfuerzo intelectual del receptor, que no necesita imaginar nada. A los padres les ocurre lo mismo y comparten el gusto por la televisión con los más pequeños compartiendo las mismas historias. De este modo cada vez tienen menos que contarse.